Cuerpo y espacio urbano
“Welcome to Otasazubicam”
En Welcome to Otasazubicam, Ana Matey Marañón nos invita a parar y reflexionar sobre cómo la construcción de los espacios urbanos nos afecta en nuestra manera de relacionarnos. La obra surge de una profunda exploración de los “no lugares” descritos por Marc Augé: espacios de tránsito, donde las huellas de los cuerpos son apenas rastros de movimiento y olvido. En estos territorios de anonimato, la artista activa una búsqueda de relación con el otro, no desde la inmediatez, sino desde la pausa, la permanencia y la atención.
Las acciones —o in-acciones— que Matey propone, generan una coreografía periférica que cuestiona los ritmos impuestos por la urgencia y el consumo del espacio. Inicialmente de corta duración, estas performances se extendieron hasta alcanzar nueve horas en algunos casos, proponiendo una temporalidad alternativa, casi ritual, en medio de la indiferencia urbana.
El registro visual ocupa un lugar central en el proyecto. Con una práctica expandida que incluye cámaras estenopeicas construidas por la propia artista, gran formato, digital y vídeo, la imagen no es mero documento, sino el cruce de tiempos, de realidades y de miradas. Así, cada fotografía se convierte en un territorio híbrido, en una superposición de lugares y momentos que solo existen en el acto mismo de mirar.
Otasazubicam, ciudad imaginaria compuesta por fragmentos de siete capitales (Ciudad de México, Madrid, Budapest, Zagreb, Sarajevo, Roma y Tokio), se plantea como una geografía simbólica desde la cual pensar el arte como sanación, la acción como ritual, y la identidad como un proceso en constante mutación.
Este proyecto reivindica la diferencia frente a la estandarización, proponiendo un territorio donde lo poético se cruza con lo político, y donde el acto artístico se convierte en un gesto de resistencia.
